Crónicas del barrio, la ciudad y el mundo

Crónicas del barrio, la ciudad y el mundo
Casuales casualidades, me llevaron a nacer... en Montevideo

viernes, 17 de mayo de 2013

Entrevista a Victor Rodriguez en el 2001. Fundador y socio número 1 del Club 25 de Agosto.



Víctor Rodríguez y Quique Fernández  nos cuentan como se hizo el 25.

TODO A PULMONÍA



ESTA CHARLA SE DIO EN EL 2001, TIENE COMO LUGAR, LA CANTINA DE NUESTRO CLUB. ENTRE COPA Y COPA, LOS RECUERDOS VAN SURGIENDO Y TANTO VICTOR RODRÍGUEZ (SOCIO Fundador y dirigente) COMO QUIQUE FERNÁNDEZ, UNO DE LOS GRANDES GOLEADORES DE LA HISTORIA DEL CLUB, NOS CUENTAN PORQUE EL 25 ES MAS QUE UNA INSTITUCIÓN DE BÁSQUETBOL...

Víctor Rodríguez (VR): sabés lo que me gusta de este club, yo empecé a los 18, tengo 72 y toda la gente que se inicio acá, seguimos viniendo. Estamos viendo gente del 48 hasta ahora. El club ha crecido en base a eso.

Quique Fernández (QF): Hemos ido criando gente y sacando chiquilines de la calle. Ningún club es más que nosotros en cuanto a formar gente, formar chiquilines.

QF: El otro día estaba el cuadro completo (de comienzo de los 70, equipo que subió a segunda división), Elmer Lanz, Yo, Mario Collafranchesqui, los Amespil.

VR: Tuvimos la suerte, de tener un barrio que nos apoyó, nos apoyó muchísimo, gente más vieja que nosotros, de 30, 40 o 50 años cuando nosotros teníamos 18, 20. El padre de Palito Blanco, Greco, siempre gente que daba un consejo, colaborando, trabajando. Nosotros teníamos un respeto por esa gente y nos respetaban a nosotros.

QF: Hubo generaciones que dieron trabajo. Ahora son dirigentes, colaboran con  el club.

VR: Teníamos vecinos acá que nos daban todo. El gallego Méndez era un muchacho que vivía acá al lado. Era albañil. Un día le pedimos el agua, nosotros te pagamos todo, la que usamos nosotros y la que usas vos. Y el dijo: yo para el club cualquier cosa, y sacamos un caño de la casa.

QF: Yo me hice hombre acá adentro. Me crié entre borrachos como Cafú, que se emborrachaba leyendo. Era inteligentísimo, solidario, un fenómeno. Y saque lo bueno y lo malo.
Siempre hubieron borrachos y atorrantes. Estaba el Loco Adolfo, para mi un ídolo. Era un referente, y era un borracho y un atorrante.

VR: Canchero y técnico, un tipo que nunca laburó. Jamás dio un mal consejo.  Aconsejaba bien a los muchachos.
También Luis Alberto Girardeli, jugador, guapo. Un tipo que deja un recuerdo, gente guapa, que jamás sacó una ventaja de nada, que jamás dio un mal consejo. Cuidando a los menores, defendiéndolos.

VR: Una cosa que me molesta es cuando me dicen te voy a presentar al socio número uno. Porque acá hubo tanto número uno, que me choca.  Mucha gente que es ignorada.
De los muchachos de aquella época quedó una amistad muy grande. Con Miguel Cirilo somos como hermanos. Fue completo, jugo al fútbol primero, de golero, de entreala, de back derecho, de back izquierdo, de centrofobal, de lo que fuera, luego al voleibol y al básquetbol. Era hijo de un juez de mucha historia, Genaro Cirilo.

Interviene Palito Blanco (PB): En el año 44 cobró un penal contra Nacional, estando el juego en el área de Peñarol.  Jugaba Aníbal Paz de golero en Nacional y el Solito Ortiz  de Peñarol lo jodía a Paz. Paz le dio una patada, el juez lo vio y cobro penal. Y salió campeón Peñarol. Le cortó el sexteño a Nacional.

HOMBRO CON HOMBRO, 25 FUE CONSTRUYENDO SU DESTINO. CADA SOCIO, CADA HINCHA, CADA VECINO PUSO LO SUYO PARA QUE HOY DISFRUTEMOS DE UN CLUB QUE SIGUE A PULMON, FORJANDO SU FUTURO.

VR: yo siempre pense que para que un individuo quiera al club, tiene que hacer algo por el club. Si pinta una pared, la va a defender, no va a querer que nadie se la ensucie. Si coloca un vidrio no va a querer que nadie se lo rompa. Hay que darle para que hagan, para que colaboren. Acá todo el mundo colaboró Acá se hizo todo a pulmonía.

No tenés idea cuando hicimos las columnas estas. Estuvieron como diez años hechas y sin poder hacer el techo. Lo que ha trabajado acá la gente. De todas las edades, de 10 años hasta 50. Éramos como cuarenta, se iba uno y venía otro. Y así se hizo el club.

VR: Esto era cantera (señalando el gimnasio). Agua con musgo. Rellenamos, trajimos mil camiones con tosca de todas partes. De Montevideo, de camino Maldonado, de la playa Dellazopa. Donde había tosca allá íbamos a buscar. Hacíamos la cancha y se iba para abajo, se iba hundiendo.
Y le dimos y le dimos hasta que conseguimos firme. La cancha de tosca duró añares, después hicimos el bitumen.

PB: mira si sería cantera que era de agua verde. El lago del zoológico es natural y por acá corría un arroyo. Al fondo de la cancha estaban los vestuarios. Había un baño de locatario y otro de visitante. Todo de chapa, de quinta.
El loco Germán, el primer canchero del club, había hecho un pozo: cagabas, meabas y el agua de los vestuarios se iba sola por el arroyo.

VR: estaba todo lleno de piedras. Terminaba en Maqueca (Mac Eachen), en el arroyo Pocitos.

PB: En Rivera hay unos mojones de piedra que eran de un puente.

VR: No creo, era donde ataban los caballos. Ahí cambiaban los caballos de los tranvías.  Maqueca se inundaba siempre. El colector es enorme, pasa hasta un camión.

LAS ANÉCDOTAS SEGUÍAN SURGIENDO A LA MISMA VELOCIDAD QUE SE VACIABAN LOS VASOS Y SE LLENABAN LOS OJOS DE LAGRIMAS. VICTOR Y QUIQUE NOS SIGUEN PASEANDO DE LA MANO DE LA NOSTALGIA, POR ESTOS 53 AÑOS DE NUESTRO CLUB.

De la Fundación


VR: Esa discusión de hacer un club, surgió un 25 de agosto. Estabamos en un bar, que era el único lugar donde se paraba antes en los barrios. Parábamos en la esquina o en algún bar.

Con Vergara éramos los que empezamos, después se formo una directiva fuerte, éramos 12 que no faltaba ninguno. Vergara era un tipo muy exigente.
Las reuniones eran a las 9 y teníamos que estar. Terminaba a las once y terminaba. Estaba el orden del día y si un tema no estaba no se trataba.

VR: Cuando empezamos éramos -queda mal que lo diga-, pero éramos el pocho Vergara y Yo. Nos juntábamos en la esquina y armábamos el cuadro. Este anda mal, vamos a poner a este y salíamos a jugar al fútbol los domingos.
Después hubo una asamblea de la directiva con los jugadores. No había grupo social, éramos los jugadores y tres directivos. Nos juntamos en un Club Político Colorado de un tal Pose, que lo consiguió Vergara. Ahí se agregó Julio Girardeli y el negro Sachi, que era golero del club, un muchacho excelente que era bancario, con mucha cultura, también fallecido, los dos son fallecidos. Y ya se formó una directiva, con otro orden, había un secretario, un tesorero.

Era una historia que nos llevó nuestra juventud, yo la viví intensamente. Fue la mejor época de mi vida. Yo dejaba de ir a ver una chiquilina por ir a ver una práctica de fútbol o de básquet.

Empezamos con el fútbol, en varias ligas, en algunas con éxito, en otras no tanto. En la liga Punta Carretas fuimos campeones por muerte, éramos como el Chaná. Nos querían ganar de todos lados, formaban cuadros con gente de nombre y ganábamos nosotros siempre.

Como el club era bueno, tenia fuerza, estaba bien organizado y era serio, los jugadores venían. Acá había mucha gente que le gustaba el fútbol, que conocía muchos jugadores.

Víctor Rodríguez Andrade jugó acá en los últimos años, fue campeón del 50. Sobrino de Leandro Andrade, la “maravilla negra”.
 En el barrio hubo grandes jugadores, el gallego SantaMaría, el negro Carlos Gutiérrez, que estuvo en Francia otro fenómeno.

PB: El gaucho Aníbal, tenía la ropa pronta para ir a la selección del 54. No fue porque fue Hoberg, que era uno de los grandes y no era uruguayo, era cordobés.

VR: Aníbal García Da Rosa, el gaucho Aníbal, jugaba en el primero de River que era un señor cuadro. Y jugaba en la reserva del 25 de mañana y de tarde en River. Por amor a la camiseta.

SE SUMA A LA CHARLA, PALITO BLANCO, OTRO DE LOS TANTOS MUCHACHOS QUE SE CRIARON EN EL CLUB Y QUE SINTIERON DESDE NIÑOS QUE EL 25 PASO A SER SU SEGUNDA CASA.

VR: Una cosa que me molesta es cuando me dicen te voy a presentar al socio número uno. Porque acá hubo tanto número uno, que me choca.  Mucha gente que es ignorada.
De los muchachos de aquella época quedó una amistad muy grande. Con Miguel Cirilo somos como hermanos. Fue completo, jugo al fútbol primero, de golero, de entreala, de back derecho, de back izquierdo, de centrofobal, de lo que fuera, luego al voleibol y al básquetbol. Era hijo de un juez de mucha historia, Genaro Cirio.

Palito: En el año 44 cobró un penal contra Nacional, estando el juego en el área de Peñarol.  Jugaba Aníbal Paz de golero en Nacional y el Solito Ortiz  de Peñarol lo jodía a Paz. Paz le dio una patada, el juez lo vio y cobro penal. Y salió campeón Peñarol. Le cortó el sexteño a Nacional.

VR: Teníamos vecinos acá que nos daban todo. El gallego Méndez era un muchacho que vivía acá al lado.  Era albañil. Un día le pedimos el agua, nosotros te pagamos todo, la que usamos nosotros y la que usas vos. Y él dijo: yo para el club cualquier cosa. Sacámos un caño de la casa.

Palito: Mira si sería cantera acá, que el agua era verde. El Lago del zoológico es natural, acá corría un arroyo.
Acá estaban los vestuarios (señalando el fondo). Acá había un baño de locatario y allá el de visitante. Todo de chapa, de quinta.

VR: A pulmón, todo a pulmón.


EL FÚTBOL FUE POCO A POCO DEJANDO LUGAR AL BÁSQUETBOL, QUE HASTA HOY ES EL DEPORTE QUE UNE A TODOS LOS HINCHAS DEL 25, ALREDEDOR DE UNA ÚNICA PASIÓN.

VR: El fútbol se terminó porque se empezó a profesionalizar, empezaron a faltar valores en el barrio. Una vez el Misiones se llevó el cuadro entero. El Popi Giuria, golero, el Coco Labacá, el 'Sopa' Enrique Ragio que era un centrohalf  de novela. El Pototo Olivera jugaba de centrohalf o half derecho y como era grande le dijimos: Pototo, porque no venís a jugar al Básquet, y vino y jugo 3 o 4 años. Daba una mano.

Palo: La última vez que se jugó al fútbol fue en un campeonato que organizó el Dalton Rosas Riolfo en la cancha de Bella Vista.

VR: Ves, ahí se formó un cuadro que no era el 25 de Agosto que queríamos nosotros. Porque ahí  jugó Flores, Baeza que vino de River. Lo trajo el Britos, cuñado de Vergara que era golero en la tercera.

En el año 52 por ahí, Rosas Riolfo lo metió a Baeza en Nacional. El negro se destacó en el campeonato ese. En esa época el óbol se sacaba con el pie. El negro tenía una patada bárbara y sacaba que era como un corner.  Se aquerencio tanto con este club que siempre estaba acá. Jugó en Nacional, en Alianza de Lima y en Peñarol.  Salió campeón en los 3 clubes y no dejó de venir acá. Salió campeón de América. Mazurkievikz, Baeza y Varela, era el capitán.  Y jugó con Emilio “Cococho” Alvarez en Nacional (el abuelo de Javier Cocochito Álvarez). Y con Luis Varela en Peñarol. El fútbol se murió de a poco.

¿Cómo era ser dirigente en aquella época?

VR: Había más tiempo, teníamos tiempo para todo. A las 6 y media uno se volvía para el barrio y no había nada que hacer, no había donde meterse. Eso sí, cada uno tenía su novia.
Había de todo, comisión de fiestas que organizaba bailes. Trabajaba la comisión de básquetbol, trabajábamos todos. Luego empezó a cambiar la vida.

¿Había Mujeres?

VR: Yo traje a mi señora que era mi novia, a todos los partidos, embarazada. Siempre iban muchas mujeres. La forma de arrimar a las mujeres fue en un aniversario del Club. Nos comprometimos todos a traer a la novia o la hermana o a la prima. Se hacían Banquetes, le llamábamos banquetes, hicimos en el Rowing, en el Jockey Club, en varios lados. 

LA CHARLA TERMINA. LA NOCHE TODAVÍA LES TENIA RESERVADA ALGUNA COPA MÁS. PORQUE SIEMPRE SE DAN EN NUESTRO CLUB CONVERSACIONES COMO ESTAS.
EL SOCIO N°1, EL GOLEADOR N°1, Y UNO DE LOS TANTOS AMIGOS DEL 25, QUE REUNIDOS ALREDEDOR DE UNA MESA RECUERDAN EL PASADO Y TAMBIEN, PORQUE NO, PLANIFICAN EL FUTURO.
A LA MANERA DE NUESTRO CLUB, SIEMPRE HACIENDO... TODO A PULMON.

Entrevista: Daniel Osimani
Edición y colores: Claudio Fernández

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