Crónicas del barrio, la ciudad y el mundo

Crónicas del barrio, la ciudad y el mundo
Casuales casualidades, me llevaron a nacer... en Montevideo

viernes, 7 de agosto de 2026

Mi primer recuerdo sonoro, mi primer canto de sirenas.

La mamma Julia, mi abuela paterna, vivía en el Balneario Solís, en un precioso chalet con porche y ventanal con vista al muelle de los pescadores, donde estallaban las olas blancas los días de tormenta. La íbamos a ver cada 2 semanas y el verano lo pasabamos allá. Los domingos de noche volvíamos por la interbalnearia, de nochecita. Una mano para cada lado, todos farolitos rojos, uno atras del otro en repechos y bajadas. Cada tanto se cruzaban un par de farolitos blancos. En la radio con botones de metal del viejo De Soto del 54 sonaban canciones de jazz, chanson francesa, melódico español, folklore argentino, algo de brasil, de italia y algo uruguayo. Junto a Duke Ellington aparecía Frank Sinatra y luego Mercedes Sosa de poncho, Los Olimareños con sus guitarras, Charles Aznavour, Doménico Modugno, Roberto Carlos, Mocedades y Edith Piaf. El locutor que seleccionaba longplays y presentaba tenía una voz espectacular. Caaaravana, anunciaba, prolongando la primer a. Con el tiempo se transformó en EL locutor. Empezó a conducir en la tele el prestigioso programa de preguntas y respuestas Martini Pregunta y luego fue el presentador del popular “5 de oro”. Se llamaba Homero Rodriguez Tabeira. Creo que su programa Caravana lo pasaban en radio Sarandí. Junto a mi hermano íbamos acostados en el amplio asiento trasero, sin cinturones de seguridad. No existían. A veces nos dormíamos al arrullo de aquella música crepuscular y misteriosa, tranquilizante, descansando de las mil aventuras de Solís por calles de balasto, cañadas y represitas. Descansabamos de juntar mejillones con mi padre en las rocas de la playa empedrada de cantos rodados y de trepar a las casitas en los árboles que había hecho mi tío Choco, agotados de las mil vueltas en mi bici Graziella Flor rodado 20, de color verde cotorra. De grande me volvieron todos esos temas, me hice una play list en Spotify. Caravana Sarandí le puse. Y en las tardecitas me calmo y disfruto del tramonto, vuelvo a ver la interminable fila de lucecitas rojas, a veces blancas, una mano para cada lado. Hoy sedí a la tentación del celular y quise chequear en la IA en que radio estaba Caravana. Me dijo todo mal: el programa de larga existencia del flaco Rodriguez Tabeira pasó por varias radios, CX30 la Radio, radio Carve, Centenario y Ariel. Para mi que no, alucinó, para mi siempre estuvo y estará en CX8 Radio Sarandí, los domingos, al atardecer.